Entradas

Mostrando las entradas de octubre, 2012
aspire to inspire before you expire

1 día + 1 día = 21 días

Los expertos afirman que la creación de un hábito y la destrucción de un vicio se pueden lograr en 21 días. La teoría dice que si haces algo por 21 días consecutivos, sin falla alguna, esta acción se convertirá en hábito al 22° día y se guardará en el subconsciente. Sin embargo, lo interesante no ha sido la teoría sino la práctica. Cada intento por llevar a cabo este experimento ha sido diferente al anterior. Han habido unos que no llegan ni al 3° día y han habido otros que se quedan a 1 o 2 días de la meta, mas todos han sido sólo eso: intentos. Cada afán por completar este estudio ha sido distinto al interior. Han habido varias técnicas como conteo regresivo, conteo progresivo, conteo semanal, mención de los días transcurridos, comentario de los días faltantes o reflexión con mi yo interior del avance, mas siempre ha habido algún pretexto o alguna excusa que interrumpe mi afán. El secreto es que la vida se hace cada día y que las acciones se realizan sólo por hoy (creo). La cla...
life begins at the end of your confort zone

Naturalizándome

La naturaleza es muy sabia. Sabe que se necesita una noche para que un nuevo día comience y sabe que se necesita un buen descanso durante esa noche para un buen rendimiento durante ese nuevo día. El problema es que yo no soy tan sabia y por mucho tiempo uno de mis lemas fue: dormir no es una necesidad sino un lujo. Hacía de la noche día y del día noche. No faltaba alguna emoción o alguna preocupación que me quitara el sueño, alguna tarea inconclusa o algún trabajo pendiente que me impidiera el descanso, alguna fiesta, algún concierto o alguna película que me invitara al desvelo. Tampoco faltaba la dormitada en alguno de los camiones que tomo durante el día, la cabeceaba en alguna de las clases o el bostezo en alguna de las juntas. Era de esperarse que necesitara de todo tipo de bebidas y alimentos para mantenerme despierta y que con frecuencia prefiriera tomar una siesta a comer. Pedía días de 36 horas pues 24 horas no eran suficientes. No me era posible asistir a la clase, ir al t...

Comunicándome

Solía argumentar que ocultar no era mentir pues solía creer que no todo lo que es verdad debe ser sabido. Solía razonar así hasta que comprendí, por las buenas pero sobretodo por las malas, que por más insignificante que sea algo, mientras sea verdad, tarde o temprano se sabrá. Cuando ocultaba algo manipulaba a las personas porque sólo sabían lo que quería que supieran y no les daba la oportunidad de saber más allá. Cuando ocultaba algo era como si limitara a las personas a leer sólo algunos capítulos de un libro o a ver sólo algunos fragmentos de una película. Lo faltante influía en el pensar y en el sentir de esas personas respecto a ciertas cuestiones y determinaba sus reacciones ante ciertas circunstancias. Pero, ¿por qué diría algo a medias y no completo? Quizás porque pretendía ahorrarle algún disgusto a alguien. Quizás porque al ocultar ciertos elementos o al omitir ciertos detalles intentaba quitarle poder a otros sobre mí. Quizás porque no quería quedar completamente vulne...