Soledad
Para bien o para mal, tu existencia es sabida y tu presencia es familiar. Por eso, en muchas ocasiones, he intentado dedicarte un post pero nunca he escrito más allá de la frustración y el desahogo incontrolables.

Cuando todo va excelente es cuando apareces para recordarme que eres mi única compañera. Cuando pretendo ignorarte es cuando aprovechas cualquier oportunidad como una canción, una película o un libro para reiterarme que no cuento con nadie más que contigo. Cuando más ganas tengo de salir, con quien sea y a donde sea, es cuando optas por decirme mis verdades más dolorosas. ¡¿Por qué me echas en cara que aunque quiera no hay a quien llamarle ni a quien decirle "hey vamos...", que por mucho que lo desee no hay quien me busque ni quien me haga invitaciones y que a pesar de los esfuerzos no hay quien te aparte de mí?! ¡¿Por qué me reprochas que sólo tú estás a mi lado?!
Si dejara de ser selectiva, de ser reservada, de aislarme, de preocuparme y de importarme lo que piensen de mí sería más fácil omitirte de mi vida. Pero, en esos ratos de depresión, es tan difícil comprender lo sencillo que es cambiar de actitud y lo cierto que es que no hay nada que perder cuando el "no" ya lo tengo.

Cuando todo va excelente es cuando apareces para recordarme que eres mi única compañera. Cuando pretendo ignorarte es cuando aprovechas cualquier oportunidad como una canción, una película o un libro para reiterarme que no cuento con nadie más que contigo. Cuando más ganas tengo de salir, con quien sea y a donde sea, es cuando optas por decirme mis verdades más dolorosas. ¡¿Por qué me echas en cara que aunque quiera no hay a quien llamarle ni a quien decirle "hey vamos...", que por mucho que lo desee no hay quien me busque ni quien me haga invitaciones y que a pesar de los esfuerzos no hay quien te aparte de mí?! ¡¿Por qué me reprochas que sólo tú estás a mi lado?!
Si dejara de ser selectiva, de ser reservada, de aislarme, de preocuparme y de importarme lo que piensen de mí sería más fácil omitirte de mi vida. Pero, en esos ratos de depresión, es tan difícil comprender lo sencillo que es cambiar de actitud y lo cierto que es que no hay nada que perder cuando el "no" ya lo tengo.