Precaución: familia trabajando
Hacer algo en familia es sinónimo de presenciar un espectáculo inolvidable. Una familia reunida, por el motivo que sea, es el factor clave para experimentar toda la gama de emociones pues nunca faltan los gritos, los llantos, las lágrimas, las miradas silenciadoras, las sonrisas, las carcajadas... Ahora bien, trabajar en familia es como jugar videojuegos en el nivel avanzado. Es sólo para expertos. Es algo que entienden a la perfección sólo aquellos cuyos padres son dueños de un comercio – zapatería, boutique, perfumería, papelería, librería... – y cuya infancia transcurrió dentro de un establecimiento. Prácticamente el negocio se transforma en tu casa. Tu escritorio para hacer tareas es un mostrador o una mesa improvisada en la bodega. Tus juguetes para entretenerte son unas cajas de cartón vacías que más tarde se irán a la basura. Tus amigos son el hijo de los señores de "Rody", la hija de los señores de "Osiris", los niños de los señores de "Banana"...