Lo bueno dura poco
Estoy enojada, muy enojada. Estoy enojada por ti pero no estoy enojada contigo, tú no eres la culpable. Estoy enojada por tu actitud. Estoy enojada por la situación. Si a mí me hubiera pasado lo mismo que a ti no sé cuál hubiera sido mi reacción.
Tal vez el pex es que no eres nada más mi jefa sino que también eres mi amiga y nuestra relación no es sólo laboral es también personal. El vínculo entre ambas va más allá y debido a eso es que me afecta tanto. El vínculo entre ambas es tan fuerte que gran parte del trabajo lo hago no nada más por mí sino también por ti.
Por eso no puedo trabajar cuando tienes esa actitud de derrotada, esa actitud de "me vale el mundo" - así me contestaste por teléfono -, esa actitud de "hagan lo que quieran que no me importa lo que pase". Por eso no sé cómo pretendes que siga motivada cuando la que se rindió antes de tiempo fuiste tú.
¿¿Acaso me cambiaste al subgerente sólo para que tú te fueras de esta tienda esperando que ya no sufriera tanto con un viejo subgerente que no hacía nada ni con un nuevo gerente que estoy segura que no te llegaría ni a los talones??
Pero bueno, no te culpo. Me culpo a mí por apegarme tanto a ti, culpo a quien te presiona tanto y culpo a quien haya cometido el error de pagarte el 95% y no el 96% que debió ser. En fin, como me dijo mi papá: lo bueno no dura para siempre, en realidad dura muy poco... acostúmbrate!!
Pues ya que...
Tal vez el pex es que no eres nada más mi jefa sino que también eres mi amiga y nuestra relación no es sólo laboral es también personal. El vínculo entre ambas va más allá y debido a eso es que me afecta tanto. El vínculo entre ambas es tan fuerte que gran parte del trabajo lo hago no nada más por mí sino también por ti.
Por eso no puedo trabajar cuando tienes esa actitud de derrotada, esa actitud de "me vale el mundo" - así me contestaste por teléfono -, esa actitud de "hagan lo que quieran que no me importa lo que pase". Por eso no sé cómo pretendes que siga motivada cuando la que se rindió antes de tiempo fuiste tú.
¿¿Acaso me cambiaste al subgerente sólo para que tú te fueras de esta tienda esperando que ya no sufriera tanto con un viejo subgerente que no hacía nada ni con un nuevo gerente que estoy segura que no te llegaría ni a los talones??
Pero bueno, no te culpo. Me culpo a mí por apegarme tanto a ti, culpo a quien te presiona tanto y culpo a quien haya cometido el error de pagarte el 95% y no el 96% que debió ser. En fin, como me dijo mi papá: lo bueno no dura para siempre, en realidad dura muy poco... acostúmbrate!!
Pues ya que...