Querido blog
Querido blog:
Te escribo el día de hoy para pedirte una gran disculpa. Te abandoné. No fue intencional y tampoco fue justificable, sin embargo es un hecho que me alejé de ti.
Ha pasado tanto desde la última vez que te escribí que hay muchas historias por contar. Algunas de dolor, otras de amor, algunas sobre tristezas, otras sobre alegrías, algunas con amargura, otras con dulzura, algunas por desesperación, otras por ilusión, algunas entre lágrimas, otras entre risas. Al final, todas merecen ser compartidas.
Aunque no te puedo prometer escribir con más frecuencia pues aún no controlo eso que llaman tiempo, sí te puedo prometer relatar cada historia con lujo de detalle y sin censura.
Recuerda (y recuérdame) que eres una parte vital de mí que no me permitiré dejar morir, eres ese espacio donde LA VIDA SE HACE CADA DÍA.
Con cariño,
Ana Karen
Te escribo el día de hoy para pedirte una gran disculpa. Te abandoné. No fue intencional y tampoco fue justificable, sin embargo es un hecho que me alejé de ti.
Ha pasado tanto desde la última vez que te escribí que hay muchas historias por contar. Algunas de dolor, otras de amor, algunas sobre tristezas, otras sobre alegrías, algunas con amargura, otras con dulzura, algunas por desesperación, otras por ilusión, algunas entre lágrimas, otras entre risas. Al final, todas merecen ser compartidas.
Aunque no te puedo prometer escribir con más frecuencia pues aún no controlo eso que llaman tiempo, sí te puedo prometer relatar cada historia con lujo de detalle y sin censura.
Recuerda (y recuérdame) que eres una parte vital de mí que no me permitiré dejar morir, eres ese espacio donde LA VIDA SE HACE CADA DÍA.
Con cariño,
Ana Karen