Soundtrack de vida

La música es un elemento que afecta de manera significativa el estado de ánimo, así como es posible que una canción muy alegre te ponga a bailar por toda la casa también es posible que una canción muy triste te haga derramar algunas lágrimas. Sin embargo, el estado de ánimo no es el único afectado pues la memoria también se ve influenciada por la música. Existen canciones con las recuerdas alguna etapa de tu vida, algún momento importante, alguna persona especial o algún lugar específico, canciones que te permiten viajar a través del tiempo y el espacio y que acorde tras acorde van conformando el soundtrack de tu vida.

La lista empieza con aquella melodía de cuna que mamá te cantaba para dormir, seguida por las canciones de Cri-Cri, Topo Gigio, Chabelo, Tatiana o cualquier otro artista que escuchabas en tus primeros años. Después están las que mamá cantaba mientras hacía de comer o las que papá cantaba mientras podaba el césped. En seguida están las que los hermanos, primos y compañeros de la escuela cantaban porque se encontraban en el top 'n' musical y que terminaste aprendiéndote de tanto escucharlas, continuando con las que ya no sólo cantabas sino también bailabas y te aprendías las coreografías pues eran aquellas que ponían en los cumpleaños y fiestas de los amigos. Luego están las que bailaste en tus XV años y en tu graduación de secundaria, de preparatoria o de lo que haya sido.

Más tarde, cuando entendiste que las canciones tenían letra, agregaste a la lista las que cantabas cuando te enamoraste por primera vez y posteriormente las que escuchabas cuando te rompieron el corazón, continuando con aquellas que te dedicaron, aquellas que dedicaste y aquellas otras que quisieras dedicar. También está la que te recuerda a un@ amig@ en especial porque es la que siempre canta, porque es la que escucha contigo, porque coincide que es la favorita de ambos, porque la bailaron juntos, porque te comentó algo respecto a ésta, porque te contó una historia detrás de esa canción o simplemente porque te la pasó o te la recomendó.

Y faltan las que bailarás en tu boda, las que les cantarás a tus hijos, las que tus hijos te cantarán, las que te recordarán a los nuevos amigos que conocerás y a los viejos amigos que se han ido.

Tristemente también estará incluida aquella canción que sonará en tu funeral, llegando así al último segundo del soundrack de tu vida.