Un pasado convertido en un presente
Hace algunos días recibí una invitación de una amiga, el día de su cumpleaños estaba próximo y quería que la acompañara en ese día tan importante para ella.
El lugar era el de costumbre y supuse que la compañía sería igualmente la acostumbrada. Pero no fue así. Las personas que menos imaginé encontrarme ese día eran las personas que estaban ahí. Fue un reencuentro con mi pasado pues esas personas fueron mis amigos... ¡¡¡en la primaria!!!
Tenía 9 años sin verlos, sin contactarlos, sin saber de ellos... Fueron 9 años de historias, anécdotas y chismes que nos contamos en 5 horas. Y no fue sólo eso, pues también recordamos juntos aquellas aventuras que tuvimos cuando éramos pequeños y sólo nos preocupábamos por las travesuras que hacíamos.
Llegando a mi casa recibí un mensaje de uno de ellos que decía algo muy parecido a lo siguiente: hey, mañana a las 9pm en... no puedes faltar... Al terminar de leer el mensaje sonreí, mi pasado se había convertido en mi presente y no podía estar más feliz.
El lugar era el de costumbre y supuse que la compañía sería igualmente la acostumbrada. Pero no fue así. Las personas que menos imaginé encontrarme ese día eran las personas que estaban ahí. Fue un reencuentro con mi pasado pues esas personas fueron mis amigos... ¡¡¡en la primaria!!!
Tenía 9 años sin verlos, sin contactarlos, sin saber de ellos... Fueron 9 años de historias, anécdotas y chismes que nos contamos en 5 horas. Y no fue sólo eso, pues también recordamos juntos aquellas aventuras que tuvimos cuando éramos pequeños y sólo nos preocupábamos por las travesuras que hacíamos.
Llegando a mi casa recibí un mensaje de uno de ellos que decía algo muy parecido a lo siguiente: hey, mañana a las 9pm en... no puedes faltar... Al terminar de leer el mensaje sonreí, mi pasado se había convertido en mi presente y no podía estar más feliz.